El Sevilla pierde en Villarreal con muy mala imagen
El Sevilla FC que pudimos ver en el campo del Villarreal no es al que estamos acostumbrados. Más allá de la presión del árbitro, de la masacre de faltas pitadas en contra, más allá de la expulsión de Alves, más allá de la mala suerte de Casado y de Kanouté, el Sevilla FC no se supo jugar bien al rival y no fue fiel a su estilo.
El Sevilla FC se encerró con el 1-2 creyendo que iba a poder aguantar la acometida del Villarreal y ese no es su estilo. Siempre que el Sevilla FC ha luchado, ha salido victorioso, incluso jugando con nueve. Pero el partido de ayer dio una sensación de falta de claridad de ideas, de poca mordiente... en definitiva, y como llevo diciendo en varios posts, falta de mala leche. Porque el Sevilla FC se está convirtiendo en un equipo cándido al que se le meten los goles con una facilidad pasmosa.
Se pudo ganar ayer, pero lo cierto es que se perdió un partido que se tenía muy bien amarrado en el resultado. Si cada uno hubiese estado en su sitio ahora no estaríamos a tres puntos del descenso, que se dice pronto.
Sólo hay que ver el nerviosismo de la defensa cada vez que iban a lanzar una falta a la olla. Todos se chillaban y siempre quedaba uno o dos libre de marca. Incluso, el detalle de Drago acercándose al banquillo y gritándole a Manolo Jiménez que dónde quería que se pusiese, habla muy a las claras del desconcierto defensivo.
La mala suerte está haciendo que el Sevilla FC se pierda en defensa y pierda su estilo, todo aquello por lo que el Sevilla ha llegado en estos pocos años a ser un grande de Europa. Pero todo esto ya lo sabíamos, y el club tiene la infraestructura suficiente para predecir y preparar este tipo de situaciones, que tarde o temprano le llega a todo club.
Esperemos que el ánimo y la garra del Sevilla FC no se quede en nada para no perder ni la cabeza de la tabla, ni los octavos de la Champions, ni la Copa, pero sobre todo, no perder la misma esencia del Sevilla FC, la de la victoria.


