Una liga adulterada
Se terminó la liga, y no puedo menos que sospechar que aquí ha ocurrido algo raro dadas algunas situaciones y algunos comentarios archirrepetidos con respecto a la victoria anunciada y preparada del Real Más-drid. Lo primero que me ha sorprendido es esa mezcla de política y deporte, de la afirmación de capitalidad de Madrid respecto de los resultados de su equipo de fútbol.
La frase en cuestión es "España vuelve a la normalidad, el Madrid campeón y los toros a Barcelona". Esto se ha dicho en numerosos medios de des-comunicación. Cada uno que saque su propia conclusión de la idea de normalidad que tienen estos señores... España, según ellos, irá bien si el Madrid gana la liga y el Sevilla FC, por ejemplo, no lo supera. Y si encima se hunde al eterno rival, entonces es que España va realmente bien.
Esto no muestra más que el caciquismo y la falta de respeto que los voceros del polvillo tienen al resto de equipos de España, admitidos por estos individuos no por considerarlos dignos de jugar la misma liga que el Madrid, sino porque su único objetivo es rendirse al eterno campeón, sin osar, siquiera, soplarle en la oreja, como por ejemplo, ha estado haciendo el Sevilla FC toda la temporada.
Las sospechas no quedan ahí, porque lo del presidente del equipo de la capital faltando 90 minutos por disputarse, al menos, huele muy mal. Tanta prepotencia no es normal si no se tiene detrás un aval que salvaguarde ciertos comportamientos. Y lo mismo digo cuando al medio día todos los telediarios mostraban las construcciones en la Cibeles a propósito de la victoria del Madrid, aún sin disputarse la última jornada. Un equipo que se hubiese estado jugando de verdad la liga, no haría tanto alarde de optimismo y seguridad. Amén de la macrocelebración preparada en el Bernabeu a tal efecto, ¿cuántos millones se hubiesen perdido si el Madrid no hubiese ganado? Aquello parecía la inauguración de los juegos olímpicos , más que la celebración de un único club. Claro, pero como es el club de todos los españoles, todo está bien. Y todo huele mal. Muy mal.
No voy a meterme en el tema de los árbitros porque ya se sería el nunca acabar y además, me estoy aburriendo de tanto polvillo blanco, aunque no quería dejar pasar el tiempo para expresar lo que pienso como sevillista y como aficionado al fútbol. Suerte al campeón y a seguir robando, manipulando, chantajeando, dirigiendo, engañando y extorsionando con la historia de un club que cada vez se parece más a un partido nacionalista que a una entidad deportiva (si vamos a mezclar política y deporte, vamos pues).
Y en esta liga adulterada, como convidado de piedra, el Sevilla FC. Tercero y sin meter goles con las manos. Tercero y llenando sus vitrinas de títulos y sus arcas de dinero contante para hacerlo aún más grande de lo que el Sevilla FC es. Mi enhorabuena al equipo por tantas tardes y noches de gloría. Gracias y suerte a todos los que se marchan. Bienvenidos a todos los que van a venir. Que sepan que vienen al Sevilla FC, el equipo de la casta y el coraje, no a lucir palmito y peinados. Gracias a todos los que han hecho posible la existencia de este Sevilla FC. Gracias a los sevillistas por haber estado, a pesar de todo, al pie del cañón y saber llevar el sevillismo a gala en todos los momentos y en todos los lugares. Gracias, en definitiva, al Sevilla FC por hacernos tan grandes. Pero, la cosa no acaba ahí, aun nos queda la Copa del Rey , el Getafe y más gloria. A por ellos. y a cerrar la más grandiosa temporada del Sevilla FC en sus casi 102 años de vida.
La frase en cuestión es "España vuelve a la normalidad, el Madrid campeón y los toros a Barcelona". Esto se ha dicho en numerosos medios de des-comunicación. Cada uno que saque su propia conclusión de la idea de normalidad que tienen estos señores... España, según ellos, irá bien si el Madrid gana la liga y el Sevilla FC, por ejemplo, no lo supera. Y si encima se hunde al eterno rival, entonces es que España va realmente bien.
Esto no muestra más que el caciquismo y la falta de respeto que los voceros del polvillo tienen al resto de equipos de España, admitidos por estos individuos no por considerarlos dignos de jugar la misma liga que el Madrid, sino porque su único objetivo es rendirse al eterno campeón, sin osar, siquiera, soplarle en la oreja, como por ejemplo, ha estado haciendo el Sevilla FC toda la temporada.
Las sospechas no quedan ahí, porque lo del presidente del equipo de la capital faltando 90 minutos por disputarse, al menos, huele muy mal. Tanta prepotencia no es normal si no se tiene detrás un aval que salvaguarde ciertos comportamientos. Y lo mismo digo cuando al medio día todos los telediarios mostraban las construcciones en la Cibeles a propósito de la victoria del Madrid, aún sin disputarse la última jornada. Un equipo que se hubiese estado jugando de verdad la liga, no haría tanto alarde de optimismo y seguridad. Amén de la macrocelebración preparada en el Bernabeu a tal efecto, ¿cuántos millones se hubiesen perdido si el Madrid no hubiese ganado? Aquello parecía la inauguración de los juegos olímpicos , más que la celebración de un único club. Claro, pero como es el club de todos los españoles, todo está bien. Y todo huele mal. Muy mal.
No voy a meterme en el tema de los árbitros porque ya se sería el nunca acabar y además, me estoy aburriendo de tanto polvillo blanco, aunque no quería dejar pasar el tiempo para expresar lo que pienso como sevillista y como aficionado al fútbol. Suerte al campeón y a seguir robando, manipulando, chantajeando, dirigiendo, engañando y extorsionando con la historia de un club que cada vez se parece más a un partido nacionalista que a una entidad deportiva (si vamos a mezclar política y deporte, vamos pues).
Y en esta liga adulterada, como convidado de piedra, el Sevilla FC. Tercero y sin meter goles con las manos. Tercero y llenando sus vitrinas de títulos y sus arcas de dinero contante para hacerlo aún más grande de lo que el Sevilla FC es. Mi enhorabuena al equipo por tantas tardes y noches de gloría. Gracias y suerte a todos los que se marchan. Bienvenidos a todos los que van a venir. Que sepan que vienen al Sevilla FC, el equipo de la casta y el coraje, no a lucir palmito y peinados. Gracias a todos los que han hecho posible la existencia de este Sevilla FC. Gracias a los sevillistas por haber estado, a pesar de todo, al pie del cañón y saber llevar el sevillismo a gala en todos los momentos y en todos los lugares. Gracias, en definitiva, al Sevilla FC por hacernos tan grandes. Pero, la cosa no acaba ahí, aun nos queda la Copa del Rey , el Getafe y más gloria. A por ellos. y a cerrar la más grandiosa temporada del Sevilla FC en sus casi 102 años de vida.


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